Capítulo 14: Timoris Revelio

13 enero, 2008

El Libro de G. G. estuvo guardado con las pertenencias de David durante bastantes días, y por suerte, sin que nadie pudiera encontrarlo. Pronto, el chico casi se olvidó de su existencia, o al menos no pudo prestarle atención. Estaban en épocas de los primeros exámenes, y el estudio, sumado al nerviosismo, lo tenían lo bastante ocupado. Era bastante afortunado al haber sido dotado con una inteligencia tan prodigiosa, cosa que le hubiera hecho falta a Charlie. En realidad, su amigo no tenía mucha dificultad para aprender, pero si a eso le agregamos su falta de ganas y su carencia de interés, entonces sí se convertía en un problema.
Estudiaron durante varios días. La materia más difícil era, obviamente, historia de la magia, por ser la asignatura con más contenido teórico. Por suerte para David, el tema que estaba viendo le interesaba bastante. Magos oscuros del último siglo, sonaba interesante.

Un día, previo a los exámenes, David y Nicholas tuvieron otro encuentro. En realidad no puede calificarse de encuentro, porque Nicholas lo atacó por la espalda.
Estaban desayunando, y David leía en voz alta la carta que su madre le había enviado. Tres días antes había sido el cumpleaños de Evelin, y su hijo le envió una alegre carta de felicitación mediante Hércules. De paso, aprovechó para contarle algunas cosas sobre su nueva escuela.
La respuesta era breve, y la letra estaba levemente inclinada, como si hubiese estado nerviosa al momento de escribirla, sin duda por la presencia de aquel intrigante animal.

Querido hijo:
¡Gracias por la carta! En mi cumpleaños invité a unos amigos de la familia para poder compartir algunos bocados. ¡Menuda sorpresa nos llevamos cuando faltaba mitad de la torta! Te sugiero que alimentes mejor a tu lechuza.
Por otro lado, me preguntaron por vos. Creo que elaboré una excusa lo suficientemente creíble, bastante buena como para haberla inventado en el momento. No me esperaba eso.
Te extrañamos mucho, esperamos que vuelvas pronto.
PD: John usa tu consola todos los días con sus amigos. A veces papá también juega.
Te quiere, mamá.

A David le resultó chistoso el incidente de la lechuza, y de hecho la consideró afortunada. ¡Cuanto hacía que no comía una buena torta de chocolate! Pero lo que que ocurrió momentos después no le pareció nada gracioso.
Se estaba tragando una cucharada de cereal cuando sintió que no le entraba más aire al cuerpo. Su garganta se había cerrado tanto que su cuello parecía una lata de gaseosas. Inmediatamente llegaron las risas, por detrás suyo, lo que le hizo adivinar que había sido Nicholas. El cobarde lo había atacado por la espalda. Rápidamente, un chico de sexto año que estaba cerca del lugar convocó el contra-hechizo, y David pudo volver a respirar.
Cuando se dio vuelta, dispuesto a contraatacar, captó la mirada severa de la directora. Ya lo habían perdonado una vez, pero no iba a tener la misma suerte. Así que hizo como si nada pasara, mientras deseaba que el tiempo volase, porque cada pocos segundos se oía un “cobarde”, dirigido a él desde la mesa de Slytherin.

Transcurría la mitad de la mañana, y era un día hermoso. Como era costumbre, aquellos días había que aprovecharlos, ya que aquel otoño era bastante parecido a un crudo invierno. Pero David decidió no ir y preparar alguna ofensiva contra Nicholas. Odiaba que lo humillen frente a tantas personas, y esta no iba a dejarla pasar.

Minutos después, se encontró leyendo aquel misterioso libro nuevamente. Mientras lo ojeaba, buscando algún hechizo especial para aquella ocasión, podía ver a sus amigos por la ventana. Deseaba tanto estar ahí, pero no podía…
Buscó por un largo rato, y al final, desistió. Era un libro muy gordo, y no podía ojearlo completamente. Sabía que no podría causarle un daño físico a Nicholas, ni a ningún otro alumno, y su situación era desesperante. La mayoría de las páginas estaban repletas de maleficios, la mayoría muy difíciles de realizar a su edad, y de todas formas no los hubiera utilizado. De pronto, se encontró hablando con sigo mismo.
― Necesito algo para avergonzarlo… pero no puedo atacarlo, tengo que humillarlo de alguna forma…
De pronto, el libro (ahora cerrado) se elevó a la altura de su cabeza, frente a sus ojos atónitos. Se abrió con un movimiento brusco, y las páginas fueron pasando a gran velocidad. Finalmente se detuvo y se dejó caer sobre la cama nuevamente.

A diferencia de las otras páginas, donde los títulos eran los nombres del hechizo, David leyó una palabra que sin duda demostraba la excitación del autor, fuese quien fuese. “EUREKA”. La letra era un poco irregular, pero no menos legible que cualquier otra parte del libro.
David examinó aquella página con cuidado. En un margen, había una palabra. “BOGGART”. Estaba seguro que la había leído, en algún libro, aunque no en clases. Efectivamente, como ustedes se darán cuenta, se refería a aquella criatura que se convierte en lo que más tememos.
Pero lo interesante estaba un poco más abajo. Leyendo la descripción del hechizo, David estuvo a punto de decir la misma palabra que se leía en el título. Era lo que necesitaba, así que se empeñó a aprenderlo de la mejor manera posible.
Timoris Revelio, según el libro, era un hechizo que imitaba el comportamiento de aquella criatura. Develaba al hechicero el temor más grande de la víctima. Como decía, era justo lo que necesitaba para utilizar en contra de Nicholas.

Estuvo con el libro abierto en aquella página durante un buen rato, leyendo y releyendo. Cuando sintió pasos en la escalera, guardó el libro y se hizo el dormido. Pero se le ocurrió algo, por lo que escondió su varita junto a él, bajo las sábanas.
Pronto, Charlie y Frank entraron a la habitación. Estaban charlando animadamente de temas sin importancia, y después de comprobar que David estaba dormido, bajaron sus voces a un susurro.
Entonces, David supo que era el momento oportuno, porque ninguno de los dos lo estaba mirando. Al mismo tiempo que susurraba el hechizo apuntando a Charlie, alcanzó a ver que la varita de Frank se había resbalado de sus manos, en dirección al suelo.

De pronto, la habitación se esfumó. David se encontraba en un pequeño comedor. Había tres personas ahí, sentadas a la mesa. Una de ellas era Charlie. Se respiraba un aire tenso, y ninguno se movía. Los otros dos presentes eran una mujer y un hombre, y por las facciones de este último, David supuso que se trataba de los padres de Charlie. Sobre la mesa había un paquete envuelto en papel de regalo, y justo al lado, una carta que reconoció al instante.
De un momento a otro, el hombre se levantó de su silla y comenzó a golpear a la mujer. David intentó ayudar, pero no pudo moverse. De hecho, no estaba allí. Charlie intentó separar a su padre, pero fue rechazado con un empujón. A David le llegaron algunas palabras, y era el hombre quien las decía.
― ¡Bruja!… ¡mentirosa!… ¡todos estos años!… ¡y el chico!
David pensó que Charlie le tenía miedo a su padre, hasta que la escena cambió, o al menos se modificó. Ahora el chico era alguien parecido a Charlie, aunque no igual. La mujer era una figura ensombrecida. Y el hombre, era su amigo. Sólo un cambio en los objetos presentes: no había ninguna carta.
Como David temía, Charlie se levantó y comenzó a golpear a la mujer. Lo único que escuchó antes de volver a la realidad fueron palabras sueltas.
― ¡Squib!… ¡tu culpa!… ¡maldita!

David recuperó sus sentidos, y la varita de Frank tintineó en el suelo. No había pasado ni un segundo en la realidad. David comprendió el sueño de inmediato. La primera escena era el momento en que se había enterado de sus poderes, junto a su padre. ¡Por eso se había estremecido en el tren! Pero la segunda escena fue la que más le impacto. Lo que más temía Charlie era, efectivamente, ser como su padre al crecer. La escena lo mostraba casado, con alguien que no sabía quien era, y no importaba realmente. Él golpeaba a su mujer porque su hijo era Squib, una persona nacida de padres magos que no hereda sus poderes.

Se sintió cansado y esta vez se quedó realmente dormido. La impresión por lo que había visto no le duró poco tiempo, pero aún así decidió utilizar el hechizo para humillar a Nicholas.

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13 Responses to “Capítulo 14: Timoris Revelio”

  1. juan Says:

    La venganza es un plato que se sirve frio ^^

    por cierto, Minerva, vio lo que hizo Nicholas,y a él se lo permitió, o se dio cuenta del percance cuando iva a atacar David??

  2. Durward Says:

    Yo creo que no estaba atendiendo a ese lugar cuando Nicholas atacó a David, pero las repentinas risas y el chico ahogándose captaron su atención.

  3. Martín Says:

    Espero que el mayor temor de Nicholas sea menos abstracto que el de Charlie, porque si no David será incapaz de concretar su revancha.
    Saludos

  4. Silviallison_potter Says:

    HOLA!!!!!!!!!

    Me ha encantado el capitulo.
    Esta genial!

    Me encantaria que el medio de Nicholas sea algo divertido, para nosotros. Estaria muy chulo (estilo serpientes, arañas…)

    Pobre Charlie, si yo fuera el, tambien tendria miedo de ser como alguien su padre. es un monstruo.

    Continua pronto!!!

    ***S.i.L.***

  5. Candelia Says:

    Me encanta!! pobres Charlie y su madre… un maltratador por padre y marido!! yo tambien tendria miedo a ser como el de mayor… estoy de acuerdo con Silvia!! molaria lo del temor “gracioso”!! tipo no se, el agua!! asi se le puede tirar al lago!! jajaja

    Genial como siempre, Durward.

    Besos y éxitos
    Kisses
    Candela

  6. Durward Says:

    Martín: por suerte lo es.
    Silvia y Candelia: no esa clase de temores, pero creo que, para él, es aún peor.

  7. Txelleta Says:

    Qué ingenioso!!! La verdad es que a cada capítulo me sorprendes más. Quisiera estar equivocada respecto a mis intuiciones sobre quien puede ser el antepasado mago, pero me parece que cada vez estoy más en lo cierto.


  8. jaja que buen hechizo… conocer lo que mas teme su peor enemigo… increible… me encanto!! seguire leyendo!!

  9. Sapey Says:

    me encantó el capítulo

  10. Marcelo Says:

    ¿Y Charlie que dijo? David le debe una disculpa. Igual, quiero ver como se lo hace a ese imbecil de Nicholas.

  11. karla Says:

    me gusta su libro…
    kiero conseguir uno, pero me parece k no me llegara por “paketeria”…XD
    ay nos vemos tengo k ir a leer el proximo capitulo

  12. geller grindelwar Says:

    buen capitulo seguire leyendo

  13. greensnake Says:

    Osea como???

    Le hizo el hechizo a Charlie y él que hizo despues? No se dio cuenta de nada y David si?

    No entiendo…


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