Capítulo 22: El el aviso

8 febrero, 2008

La historia del rescate en el Bosque Prohibido se extendió por todos los pasillos y salas comunes con natural rapidez. A primera hora de la mañana ya todos sabían (y con lujo de detalles) lo que había sucedido. Algunos, los que no se conformaban con la emoción que les brindaba el relato, lo modificaban a gusto. Un alumnos de segundo de Hufflepuff, por ejemplo, dijo que el centauro que había ayudado a David decapitó al captor de Harry Potter con un simple golpe de sus poderosas patas.
Otros, sorprendidos por la actitud de David, decían que dentro del bosque el chico usó un poderoso hechizo que arrancó arboles de la raíz a un kilómetro a la redonda.
Pero David, que sabía que todos aquellos detalles agregados eran falsos, hizo caso omiso a ellos. Por suerte, le dieron el día libre, y sospechaba que a Frederic también.

David fue el último que dejó la sala común; se había hecho el dormido en un cómodo sillón hasta notar que los demás estudiantes, decepcionados porque no despertaba, se dirigían a desayunar. Caminó por los habituales pasillos, aunque esta vez no le molestaba que los cuadros lo señalaran y murmuraran por lo bajo. La marcha se le hizo rápida, aunque a medida que se acercaba al origen de las voces animadas y el ruido de las cucharas al chocar con las tazas, se le encogía el estómago.
David había cambiado notablemente durante su estadía en Hogwarts. Ya no era tan carente de personalidad, y lo había demostrado en más de una ocasión. Pero entrar en un lugar en donde, a su pesar, toda la gente estuviese hablando sobre él, era una sensación un poco extraña.

Como era de esperar, en cuanto cruzó el umbral del Gran Comedor la mayoría de las voces se anularon en el acto, como si hubiese caído sobre ellas un potente encantamiento silenciador. Los pocos que seguían susurrando recibían codazos de sus compañeros, y éstos, después de conocer el motivo de sus dolores de costillas, miraban con interés hacia David.
Encogiéndose y encorvándose lo más que pudo, David se dirigió hacia su habitual lugar. Con el rabillo del ojo pudo ver que había, cuando menos, una copia de El Profeta cada seis estudiantes. Todas dejaban ver la portada, donde estaba la foto de Harry Potter, esforzando una débil sonrisa. El titular rezaba, “Harry Potter, el reconocido Auror, rescatado por un niño de once años”.
Cuando llegó a su lugar, saludó a sus amigos. Era increíble que hubiese estado hablando con Charlie, Frank y Silvia hacía veinticuatro horas, sin imaginarse siquiera lo que haría aquella noche.
Por lo visto sus amigos también tenían una copia de El Profeta, así que la tomó y leyó la portada. Debajo del titular principal, un pequeño fragmento de texto rezaba:

Harry Potter, el reconocido Auror, es rescatado finalmente por un niño de once años.
Potter ha decidido no dar declaraciones por el momento acerca de los recientes hechos,
pero sabemos por fuentes de confianza que sus captores lo habían trasladado al bosque de Hogwarts,
protegiendo su ubicación mediante Encantamientos de Protección y Ocultamiento. Pero ese hecho no explica como David Harrison, el chico de once años, encontró su exacto lugar.
Algunos periodistas aseguran haber escuchado, de la boca del mismo Potter, la frase: “Entre los captores estaba Rodolphus Lestrange”, lo que supone un buen dato para la justicia.
No se tiene conocimiento exacto acerca de cuantos eran los captores de Potter, pero uno de ellos
se ha suicidado anoche en Hogwarts (
ver Suicidio en Hogwarts, página 8).
En este momento Potter se encuentra junto a su familia, en la casa del Valle de Godric.
Habrá que esperar hasta conocer la verdad de la historia, ya que las autoridades del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería han prohibido una entrevista con Harrison mientras el estudiante se encuentre en los límites del colegio (
sigue en página 3)

Sus amigos lo observaban con curiosidad, como esperando que dijera algo en cuanto sus ojos se apartasen de la primera plana. Pero David, lejos de eso, recorrió el interior del diario. No fue hacia la página tres, donde seguramente lo nombraban en más de una ocasión, sino que se detuvo en la página ocho.

Rupert McFly, que hasta hace unas semanas trabajaba en Borgin y Burkes, decidió terminar con su vida anoche mientras se lo interrogaba en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. McFly era uno de los responsables del secuestro de Harry Potter, y fue capturado anoche.
Al ser el único detenido (no se sabe con exactitud la cantidad exacta de captores, pues Harry Potter no ha dado declaraciones detalladas, aunque se presume que eran dos.
Ver página 3), fue sometido a un interrogatorio en el que se le proporcionó una cantidad considerable de Veritaserum, según Minerva McGonagall, la directora del colegio.
“Estábamos interrogándolo y se oyó una fuerte explosión. Alarmados, todos fuimos a ver que pasaba, cometiendo la imprudencia de dejar a McFly solo. Había una varita en la habitación, que fue la que produjo la Maldición Asesina, aunque no nos explicamos por qué no la utilizó para liberarse. Cuando volvimos, encontramos su cuerpo inerte, aún atado a la silla.”, explicó McGonagall.
En estos momentos Mirtha McFly, hermana de Rupert y docente en Hogwarts, se encuentra junto a sus padres y se le ha concedido licencia. Mirtha, que siempre fue una empleada destacada durante su trabajo en el Ministerio de la Magia y la Oficina de Correo Mágico de Largo Plazo, explicó entre lágrimas que su hermano debía de haber estado bajo la maldición Imperius.
Se está evaluando la posibilidad de que McFly, que no tenía antecedentes de violencia o delito, haya sido hechizado por algún mago oscuro que visitaba la tienda Borgin y Burkes. El Ministerio asegura emprender una investigación para…

David no podía seguir leyendo. No tenía idea de todo aquello. Mirtha lo había salvado en el bosque, pero… ¿Sabía ella que por su culpa habían capturado a su hermano? ¿Y sabía que a su hermano le quedaban a penas minutos (cuando mucho un par de horas) de vida?
Tenía el estómago aún más encogido que antes mientras pensaba en cómo debía de estar sintiéndose Mirtha. No podía dejar de sentirse culpable, al fin y al cabo había sido por él que…
Pero al fin y al cabo Rupert había hecho algo malo. No tenía idea de lo que era la maldición Imperius, pero no estaba bien secuestrar personas y amenazar con matarlas. Esa idea lo hizo sentir un poco mejor, hasta tal punto que pudo comerse una tostada sin sentir que todo su organismo se revolucionaba.

Aún intentando asimilar la noticia, David se retiró del comedor. Para su sorpresa, y lamentando aquel hecho, Frederic estaba allí. Parecía que su amigo lo estaba esperando, pero él no se había detenido a pensar exactamente qué era lo que iba a decir.
Se acercó intentando mantener el contacto visual, pero no pudo. Se mostró inesperadamente atraído por una porción de suelo que no tenía nada de especial. Por fin llegó junto a su amigo (¿era todavía su amigo?), pero no habló, sino que le tendió una mano temblante.
Frederic la tomó sin dudar y la sacudió suavemente.
― Tenía razón.
David ya se esperaba aquello.
― S… sí.

Los días pasaron y todo se fue acomodando. Frederic volvió a unirse al grupo sin problema, y sus problemas con David se disolvieron con rapidez. Quizás era porque la inminente perspectiva de los exámenes finales de su primer curso los acechaba, pero lo cierto era que no se mostraban propensos a discutir.
Por lo que les comentaban los alumnos de cursos superiores, esos exámenes eran muy difíciles, aunque David tenía la impresión de que sólo querían molestarlos.
Sin embargo, Charlie se mostraba muy preocupado. Su voluntad de estudio era muy débil, y no podía mantenerse sentado con los ojos clavados en un libro por más de media hora seguida. A Frank se lo comía el nerviosismo, por no mencionar a Silvia. Ellos dos eran los que más estudiaban. Pero eso no significaba que fuesen los más preparados; David tenía una facilidad y una capacidad asombrosa, algo que no había explotado del todo en su escuela muggle.
La noticia del secuestro y rescate de Harry Potter había sido un gran acontecimiento, pero poco a poco se fue olvidando. Los alumnos de Slytherin trataban con desprecio (más del normal) a David, pero éste había aprendido a ignorarlos.

Una tarde, mientras los cuatro amigos estudiaban en la sala común de Gryffindor, una alumna de tercer año irrumpió en el lugar. Era normal que alguien entrara en la sala, pero no que lo hiciera de esa forma. Estaba completamente sonrojada y corría atropelladamente, como si acabase de ver un fantasma (probablemente el Barón Sanguinario).
Para el asombro de David y sus amigos, la chica se dirigió hacia él, sin que su cara perdiera ni una pizca de aquella tonalidad roja que la invadía.
― Gárgola Galopante, te busca Harry Potter en la oficina de la directora -le dijo mientras luchaba contra su respiración.
Mientras David analizaba el hecho de que lo habían llamado “gárgola galopante”, sus amigos y todos los que habían oído la breve conversación se desternillaban de la risa. La chica se ruborizó aún más, algo que parecía imposible segundos antes, y se alejó a toda prisa.
No sabía a que se debía el llamado del mago, pero no tardó en ponerse de pie. Cuando estaba por salir, David pensó que podría ser por la capa, así que fue a buscarla al dormitorio.

La gárgola se erguía firme ante él. No tenía aspecto amigable ahora que estaba solo.
― ¿Puedo pasar? -preguntó tímidamente.
― No si no tienes la contraseña.
― Bueno… me mandaron a llamar.
― Incorrecto, ¿contraseña?
― Eh… ¿Pata de cabra?
― Incorrecto, ¿contraseña?
― ¿Abracadabra?
― Incorrecto, ¿contraseña?
Estaba seguro de que no podría pasar. Intentó otra serie de frases que utilizaban comúnmente los muggles para referirse a la magia.
Angustiado, y casi inconscientemente, repitió lo que decían la mayoría de los magos en una situación así.
― Gárgolas galopantes…
La Gárgola lo miró con desconcierto y, escudriñándolo desde los pies a la cabeza, dijo:
― ¿Perdón? ¿Qué dijiste?
Entonces David entendió por qué la chica lo había llamado así.
― Gárgola galopante.
― No, estoy seguro de que dijiste Gárgolas Galopantes.
― No, dije claramente Gárgola galopante, porque esa es la contraseña.
Recelosa, la Gárgola se hizo a un lado y David ascendió por la escalera de caracol, parecida a las escaleras mecánicas de los muggles.

― ¡Ah, David! ¿Por qué te tardaste? -dijo Harry caminando hacia él.
― La gárgola no me dejaba pasar, no sabía la contraseña.
― ¿Cómo no? Sí le dije claramente a esa niña que te diga “gárgola galopante”.
— Bueno…
― Bah, no importa. Siéntate, vamos a tener una pequeña conversación con la directora, es sobre algo importante.
Hasta ese momento no se había fijado en la directora. Estaba del otro lado del escritorio, con aspecto severo y hasta preocupado. Frente a ella había otros dos asientos, ocupados por David y Harry respectivamente.
La directora hizo un movimiento circular con la varita y tres vasos con líquido aparecieron frente a cada uno de los presentes. Para los mayores, una medida de whisky de fuego. Para David, algo que le gustó mucho y después sabría que era cerveza de manteca. Pasaron segundos antes de que Harry volviera a tomar la palabra, con los ojos fijos en David.
― ¿Sabes lo que pasó la noche en que salimos del Bosque Prohibido?
― ¿Esa noche? Ah, sí… murió un hombre aquí.
― ¿Y sabes como murió?
― Se suicidó, ¿no?
― En un principio así parecía, por más que resultaba improbable que haya decidido matarse a liberarse, siendo lo segundo aún más fácil de realizar que lo primero; en ese punto tenía razón la directora. En cuanto llegué a mi casa y la situación se mejoró, conté lo sucedido a mi familia sin olvidarme de un sólo detalle. Y entonces, un obstáculo para la teoría del suicidio salió a flote. ¿Leíste el diario del día siguiente?
― Sí, leí la parte de ese suicidio.
― Bueno. La varita con la que mataron a Rupert era mía. Yo la dejé en la habitación, lejos de su alcance físico. Cuando volvimos, él estaba muerto… ¡Pero había algo tan obvio!
“ La varita no estaba en su mano, estaba en el mismo lugar en que la había dejado yo. Cuando uno de mis hijos me hizo notar esto, no podía creer que todos los que estuvimos allí fuéramos tan estúpidos. No se había suicidado, alguien lo había matado, y había provocado esa explosión (que en realidad era el sonido de una explosión, no una explosión verdadera) para ganar tiempo. Pero el asesino se olvidó de ese detalle, a menos que no haya querido hacerlo parecer un suicidio.
― ¿Y por qué no lo dicen? Ahora que lo saben… en el diario podría…
― Porque queremos mantener la calma, además… Kingsley no dudaría de mi palabra o la de la señora directora, pero sí las personas que tiene a su alrededor.
― ¿Y donde entro yo?
― Si mataron a Rupert, por algo lo hicieron. El interrogatorio fue de noche. Todos los que sabíamos lo que había ocurrido estábamos junto a Rupert, excepto uno. Tú.
― ¡Yo no lo maté!
― Por supuesto que no lo mataste, nos hubiésemos dado cuenta hace rato. El punto es que hay alguien que sabía perfectamente lo que pasaba. Alguien que estaba dentro del castillo en ese momento. ¿Se te ocurre alguien?
David dudó por momentos. Mirtha lo sabía, pero no lo diría. Debía ser demasiado tener que cargar con la muerte de un hermano, para que sospechen de ella por hacerlo.
Además, después de todo, ella lo había salvado. ¡Y en el diario hablaban tan bien de ella!
― No.
― Bueno… Soy el jefe del Departamento de Aurores, voy a destinar un par de ellos a Hogwarts para que vigilen bien. Después de todo, no tenemos mucho trabajo… aún. Mientras tanto, deberías recordar que fuiste una parte indispensable para la captura de Rupert. También estuviste a punto de capturar a Rodolphus. Supongo que debería aconsejarte que tengas cuidado.
― Bueno, señor… sí… pero la capa…
― Supongo que te vendría bien tenerla un tiempo más. Yo ya no la necesito, o eso creo.
― Pero… ¿por qué me dejó la capa?
― ¿Ves ese hombre de ahí? -señaló el retrato de Dumbledore, cuyo ocupante dormía apaciblemente-. Me dijo, y yo también lo pensaba, que algo así podría pasar. Cosas muy extrañas están teniendo lugar desde hace unos meses, cosas que no siempre llegan al conocimiento de todos. Ese hombre -volvió a señalar- la mayoría de las veces hace conjeturas, aunque hasta ahora siempre fueron correctas.
― Pero, ¿por qué a mí?
― ¡Ah! No tengo idea. Habría que preguntarle a él.
A David le pareció detectar una pizca de mentira en esa última declaración.

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27 Responses to “Capítulo 22: El el aviso”

  1. Txelleta Says:

    Muy bueno el detalle de la varita!! ¿Cómo se le pudo pasar a todo el mundo? Será realmente Mirtha la autora del asesinato de su hermano?

    Ah!!! No puedes dejarnos así.

    Felicidades!!

  2. Candelia Says:

    Wow Wow, ¡increíble! ¿Cómo se les pasó el detalle de la varita? ¡Tampoco yo me había dado cuenta! Me está gustando mucho, espero que, cuando acabes este, empieces pronto con 2º año^^

    ¡Sigue así!
    Kisses
    Cande

  3. juan Says:

    me encanta como Dumbledore sigue controlando todo incluso despues de muerto… encienta medida, siempre esta el embuelto en el tema de la capa, cuando se la pidio a James, cuando se la dio a Harry, cuando izo que este se la diese a David… muy weno el capitulo, espero el siguiente…

  4. MaKaBeRed Says:

    Me esta gustando mucho la historia la verda esque sabes narrar muy bien me gusta tu estilo ^^… espero que los siguientes capitulos sigan asi de buenos!!
    Besos

  5. Durward Says:

    ¡Gracias a todos por pasar y por sus comentarios!

    juan: quizás ese es mi punto débil: me es imposible pensar en una historia del mundo mágico sin que Dumbledore tenga cabida en ella.
    Y va a tener (tanto él, como lo que lo rodeaba) un gran protagonismo, especialmente teniendo en cuenta quien es el bisabuelo de David.

  6. Swhite Says:

    parce esta bakanisimo too bien por seguir escribiendo jojojo bueno… una ultima cosa.. me gusta demasiado como se esta llendo la historia, sos too un autor

  7. juan Says:

    no me parece un punto debil, es mas, me parece genial, puesto que es una forma mas de aprobechar el mundo k nos dejo J.K. y que a mi parecer, ella lo utilizó demasiado poco en el último libro…

    es mas, me parece que J.K. izo como si Dumbledore se quisiese borrar de todo el caso contra Voldemort cuando decidio matarlo (si se me permite decirlo, claro, puesto que Dumbledore izo que lo amtaran con el fin de derrotarlo ^^)

    por eso me gusta tanto que le des ese protagonismo del cual “fue privado” en el último libro

  8. angel Says:

    Muy bueno el capitulo. me encanta como diriges la historia, le das un sabor muy especial.
    Por cierto, hace tiempo aparecio un post sobre un foro que habias habirto sobre David. El caso es que no me dio tiempo de verlo, y cuando lo quise hacer ya no estaba ¿Que paso con el?
    Tambien te quiero agradecer por la guia para escribir un fanfic, me va a servir mucho.
    Espero que salga pronto el nuevo capitulo. Eres genial.

  9. Durward Says:

    juan: Cuando digo punto débil no me refiero a que es algo que me arruina la trama, sino que me refiero a que no puedo resistir hacer que sea determinante para la historia: Dumbledore es el mejor personaje (para mí) de todo el universo de J. K., muy por encima de Harry. Me parece que tuvo una vida, unos logros y unas desgracias que lo hacen sencillamente admirable.

    angel: no tengo idea, si me dices la dirección del foro a lo mejor puedo ayudarte.

    ¡Gracias y saludos a los dos!

  10. Durward Says:

    Swhite: No había visto tu comentario… ¡de nuevo gracias!

    Y para complementar mi comentario anterior sobre Dumbledore, lo admiro tanto que hasta lo tengo de imagen jejeje

  11. Enelya Says:

    chido, continuale. Ya quiero saber el meollo del asunto.

  12. Mary Says:

    Esta muy interesante, me gusto mucho.
    Sigue escribiendo que lo haces super bien.

    Espero el proximo capitulo…

    Saludos!!!

  13. Durward Says:

    Enelya y Mary: ¡Gracias por pasar!

  14. Silviallison_potter Says:

    AHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¿quien mato al hermano de Mirtha?¿es Mirtha?¿verdad?

    ¿porque David no les dice que Mirtha lo salvo?¿se ha vuelto loco o que?

    Ya esta, mis dudas ya estan dichas. SIGUE PRONTO QUE QUIERO SABER QUE PASA YA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ***S.i.L.***

  15. Durward Says:

    Silvia: David no dice nada porque no cree que sea ella, después de todo Mirtha lo salvó en el bosque.

    Pero Mirtha fue a la oficina de la directora a llevarlo, y después se quedó a solas con ella.

  16. swhite Says:

    Durward… que significa?? bueno… queria preguntar que días publicas? y disculparme por si no se entiende mi forma de hablar… es tipica de mi ciudad XD Saludes y en serio m,uy bakno tu fic

  17. Durward Says:

    Swhite:

    Gracias por los comentarios. No te preocupes, entiendo bien.

    No tengo días fijos, antes publicaba cada dos días, ahora estoy dejando pasar unos cinco días entre capítulo y capítulo, pero lo compenso con que son más largos que antes.

    Lo que apsa es que estoy llegando al tramo final de la historia y no quiero olvidarme de un sólo detalle.

    ¡Saludos!

  18. lilly potter Says:

    holaa!!
    fantastico como siempre!!!
    yo pienso que fue mirtha quien lo mato lo que no se es porq??
    pero me gusta el misterio que le das a la historia, es muy emocionante!! continualoooo!!

    saludos!!


  19. :O FUE MIRTHA!! Lo pense desde siempre… pero hay que ver el porque…


  20. Lo leo y lo leo y me gusta cada vez mas, me tiene intrigado eso de Mirtha, sera ella quien mato a Rupert?, dios me estoy muriendo de la curiosidad de saber, seguire leyendo.

  21. Sapey Says:

    me encantó el capítulo, muy bueno

  22. horrocrux 7 Says:

    me gusto mucho este capitulo, en un principio pense que habia sido Rodolphus el que lo mato para que no dijera nada mas pero ahora resulta que tal vez fue Mirtha voy a seguir leyendo.

  23. Marcelo Says:

    C’mon! ♫David es leyenda, David es leyenda♫

  24. karla Says:

    esa mirtha es de lo peor, nontiendo muy bien lo k se trae entre manos, menos aun lo k se traen entre manos harry y dumbledore, pero kiero pensar k cuando se acaba este relato voy a saber… verdad?

  25. Hufflepuff Says:

    El asecino tambien puede ser Rodolphus para que Rupert no revelara nada importante


  26. […] Ir al capítulo siguiente Posted by Durward Filed in David Harrison y el anuncio del Mago Tags: David Harrison, harrison […]

  27. brendis Says:

    hola me facina la historia aun no la acabo
    pero se está poniendo interesante bye
    saludos


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