Capítulo 7: El Consejo Escolar

7 abril, 2008

Al día siguiente, David se encontró sentado, solo, en un cómodo sillón de la sala común. Era muy temprano aún para el desayuno, pero un fuerte golpe le había quitado el sueño con gran facilidad. Al escudriñar el dormitorio con la mirada, advirtió que el ruido había sido causado por un libro que, de algún modo, se había salido de su baúl. Prácticamente sabiendo cuál sería el libro, produjo una leve luz con su varita y lo comprobó. El Libro de G. G. había conseguido desalojarse de la madera que lo contenía, y ahora yacía, abierto, en el suelo.
Naturalmente, David quiso saber a qué se debía aquello, por lo que se avecinó aún más a las rasgadas hojas de aquel antiguo ejemplar.
― Supernova… peligroso… -leyó en voz baja.
Hecho esto, cerró el libro y lo colocó nuevamente en su lugar. Luego intentó en vano volver a conciliar el sueño, por lo que bajó a la sala común y se acomodó en el ya mencionado sillón.

Consultó el reloj que había sobre la gran chimenea.
Faltaba aún media hora para que llegue el momento en que generalmente se despertaban los varones de segundo año de Gryffindor. Envidiando a Frank y Charlie, apoyó ambos codos sobre los muslos, y posicionó las palmas de sus manos hacia arriba, que hicieron las veces de soporte para la cabeza.
Ya en esa posición, se limitó a esperar, mientras observaba la danza que parecía practicar el fuego. Y que paradoja que sólo así, en esa postura tan extraña e incómoda, pudo quedarse dormido.

Nuevamente la jaula. La diferencia era que ahora sabía donde estaba. Recordó que volar había sido una sensación muy grata, así que extendió sus grandes y rojizas alas para emprender un corto y limitado paseo, siempre dentro de los límites de aquella cárcel.
Una vez que hubo llegado al frío suelo de la misma, quiso contemplar su cuerpo otra vez. Era tan atrayente y tan libre de imperfecciones que bien hubiera querido quedarse así durante el resto de su vida. Pero no opinaba lo mismo del lugar en que se encontraba.
Aquella jaula suponía un límite a su libertad, y era una barrera que bloqueaba todas sus posibilidades de volar y recorrer el mundo a lo largo y a lo ancho. El rey muggle más rico y poderoso de la historia hubiese dado la mitad de su fortuna por verlo planear sobre las copas de los árboles, sucedido por esa cola dorada que tanto le gustaba y que no hacía más que aumentar la majestuosidad de su cuerpo, si es que aquello era posible.
No podía permitirse permanecer un minuto más en aquel lugar. Caminó con sus finas pero firmes patas hasta la puerta de aquel calabozo, y se dispuso a abrirla; no sabía cómo la haría, pero sí estaba seguro de poder hacerlo. En pocos segundos podría surcar el oscuro cielo con toda dignidad, causando envidia a las demás aves que aún deberían permanecer encerradas en aquel zoológico. Pero antes de que pudiera hacer nada, sintió que cada partícula de su cuerpo era sacudida, y la jaula y todo lo que se extendía fuera de ella desapareció de una sola vez.
Charlie estaba junto a él, con cara de sueño.
― ¿Qué hacías? -preguntó.
― ¿Yo? -dijo David, sorprendido-. Estaba soñando, simplemente eso.
― Parecías una estatua en esa posición. ¿Por qué estás despierto a estas horas?
― Me desperté. El Libro de G. G. se salió del baúl e hizo ruido.
Charlie mantuvo la mirada en el entrecejo de su amigo durante unos segundos, antes de analizarlo psicológicamente:
― Es definitivo, estás loco.
― Es posible -sentenció David.
No pensaba en las palabras de Charlie. La sensación de encierro aún estaba vigente en su interior; sentía que su amigo había impedido su libertad, a pesar de no ser él quien tenía que soportar el cautiverio dentro de aquel zoológico: sabía que una parte de sí mismo se encontraba en cautiverio en aquel zoológico. ¿Qué le estaba pasando?

El desayuno del primer día de clases fue rápido. Todos estaban ansiosos por comenzar sus estudios, y cada estudiante esperaba con impaciencia que llegara el momento de cursar su asignatura favorita. Los alumnos de primer año apenas si probaron bocado, algo totalmente comprensible por tratarse del primer contacto real con Hogwarts. David pudo ver, por entre las cabezas de varios estudiantes, la cara de Egbert. Estaba ligeramente más pálido de lo normal -algo muy difícil de notar por la tonalidad de su piel-, y no conversaba con nadie. Al contrario, parecía ávido de salir de aquella situación lo antes posible.
Sin embargo, tendría que esperar un poco más, porque la directora se puso nuevamente de pie.
― Silencio, por favor -dictaminó.
La orden se cumplió al instante, a excepción de algunos murmullos aislados, que callaron un segundo después.
― Por más que parezca una resolución apresurada -empezó McGonagall, con aquel tono tan característico de ella, que combinaba a la perfección la serenidad con la severidad-, hemos decidido, yo y los profesores, que sería una buena idea formar un consejo escolar que funcione dentro del colegio.
Los murmullos volvieron a surgir al tiempo que las cabezas de los alumnos giraban para buscar con la mirada a sus amigos o compañeros, intercambiando gestos de sorpresa y emoción.
― Dicho grupo deberá ocuparse de ciertos asuntos que escapan a la vista del personal del colegio, e incluso podrá sugerir cambios en el funcionamiento de algunas cosas, siempre que no sea una transformación muy radical -continuó-. Para ello seleccionaremos una persona de cada curso, casa y género. Por ejemplo, habrá dos representantes para los alumnos de primer año de la casa Ravenclaw: un varón y una mujer. Lo mismo sucederá con las demás casas y cursos.
“ Sin embargo, esos puestos no serán fijos ni mucho menos definitivos. Si un representante no cumple correctamente su función, o no se compromete con el puesto como es debido, sera relevado por otra persona o, en su defecto, esa división no tendrá participación en las reuniones y decisiones.
David imaginaba dónde quería llegar McGonagall. Sin duda, había sido el blanco de los comentarios durante el verano. Y ahora que, gracias a la familia Malfoy, Jacobo Ralph ocupaba el puesto de jefe de Consejo Escolar del Ministerio de la Magia, tenía las de perder en cuanto al manejo del colegio. Sin embargo, tal vez pensaba que una buena forma de contraatacar el poder de Ralph sería creando un ente con un poder similar -aunque, obviamente, disminuido-, dentro del colegio. De todas formas, no era una mala idea; y si el resto de los miembros del Consejo lo aceptaba, Ralph no podría hacer nada en su contra. Además, como Harry había dicho, en el puesto de Ministro se encontraba Kingsley Shacklebolt, quien supuestamente apoyaba a la directora.
La proposición de McGonagall cayó entre los estudiantes con gran aceptación. Daba una sensación de renovación y disminuía la -escasa- monotonía de Hogwarts.
― Por fin algo nuevo -decían los alumnos de séptimo año.
― Para renovar aires -confirmaban algunos.
Como es natural, ni bien los alumnos se retiraron del Gran Salón rumbo a sus primeras clases, comenzaron las especulaciones. En los cursos mayores, las apuestas de los estudiantes apuntaban casi siempre a una persona, por el solo hecho de haber cursado durante tanto tiempo en el colegio. Sin embargo, desde primer hasta tercer año, nadie sabía con seguridad a quién irían a elegir, ni cómo lo harían.

La primera asignatura a la que asistieron los estudiantes de segundo de Gryffindor fue Defensa Contra las Artes Oscuras. Volvían a compartirla, como el año anterior, con los miembros de Slytherin.
Mientras marchaban en dirección al aula destinada a aquella disciplina, muchos intercambiaron ideas sobre el estado del profesor Johanson, pero ninguno se acercó siquiera a la realidad.
La primera impresión era, sin exagerar, la de estar viendo a un anciano en sus últimas horas. La palidez de la noche anterior había sido disimulada por el efecto de las velas, y tal vez una mínima aplicación de maquillaje, pero ahora podía contemplarse aquella cara agónica con lujo de detalles.
― Profesor, ¿qué le pasa? -preguntó Silvia con preocupación.
― No se preocu… preocupen -dijo entre la tos, con una voz extremadamente débil-, los médicos dicen que voy a mejorar, sólo necesito descansar un poco.
― ¿O sea que… ya no va a darnos clases?
― Voy a llevar mi cuerpo al límite, pero me temo… que así será si… si necesito tomarme un respiro.
― ¿No puede curarse con magia? -preguntó David.
― Por desgracia, no. Ahora, ocupémonos de lo que nos compete. ¿Alguien recuerda qué fue lo último que vimos el año pasado?
Charlie elevó su mano.
― Practicamos el maleficio obstaculizador.
― Perfecto… -carraspeó-, ¿puedes decirme para qué sirve?
― Como su nombre lo dice, se utiliza para obstaculizar o incluso detener por completo un objeto o persona.
― No es una definición canónica para el hechizo, pero está bastante bien elaborada. Cinco puntos para Gry… disculpen, Gryffindor. Ahora, me encantaría que… -esta vez, el profesor sufrió un ataque de tos particularmente estruendoso-. Me encantaría que repasen el maleficio mientras yo evalúo individualmente a cada uno de ustedes.
Si no fuese porque es singularmente divertido obstaculizar a alguien, haciendo que tropiece, la clase hubiese estado entre una de las peores que David pudiera recordar. El profesor Johanson pasó cada minuto sentado en un pequeño taburete, tosiendo y observando cada tanto a los alumnos, aunque no dio indicación ni hizo corrección alguna.
El momento de más disfrute para David fue cuando llegó el turno de utilizar el maleficio obstaculizador frente a Nicholas. Éste, al parecer, no olvidaba el incidente del año pasado, por lo que se mantuvo a la defensiva, facilitando aún más el éxito de David.
Al finalizar la clase, en un intento de compensar la ausencia educativa, el profesor Johanson dio tres puntos por cada estudiante, asegurando que todos lo habían hecho muy bien, cuando en realidad Charlie no había podido detener ni un solo pelo a sus adversarios.
― Le doy una semana.
― ¡Charlie! -gritó Silvia.
― Para que se retire del colegio… se entiende, ¿no? -aclaró Charlie.
― Yo espero que no le pase nada -dijo David por enésima vez-. Me cae muy bien.
― A mi también -dijo Silvia.
― De todas formas, creo que podría enseñarnos cosas más avanzadas, ¿no? -intervino Charlie-. Es decir, quizá debería enseñarnos hechizos más fuertes.
― Habló el señor no-puedo-obstaculizar-a-nadie -se burló Silvia.
― Vamos -enfatizó Charlie, levantando las cejas-. Sabes que si le pongo ganas, soy capaz detener un alud.
― Oh, por supuesto que sí.
― ¿Qué quieres decir?
― Nada, en absoluto.
― Lo dijo con mala intención -susurró Charlie en el oído de Frank.
― No lo creo -contestó.
― De todas formas, no pueden negar que sería bueno conocer un profesor nuevo… no lo sé, tal vez traigan a un tipo que esté loco de remate y se divierta lanzando maldiciones a todo lo que se mueva.
― Muy educativo -ironizó Silvia.
― ¿Por qué tiene que contradecirme en todo? -volvió a susurrar Charlie, esta vez junto a David.
El estado del profesor Johanson se convirtió en el rumor más popular dentro de Hogwarts, y pasó a estar en boca de todos. Como en todo chisme, muchas personas se dedicaron a exagerar la situación, como por ejemplo, diciendo que los médicos habían dictaminado que tenía un pie en el otro mundo -que bien podía ser verdad, aunque era un comentario no confirmado.

Fue antes del almuerzo cuando David pudo encontrar a Egbert, y entablar una pequeña conversación con él.
― ¿Cómo estás? -fue la pregunta que formuló en su cabeza, y la que se impuso por sobre todas las demás.
― Bien… bueno, más o menos.
― ¿Los Slytherin te siguen molestando?
― ¿Qué? No, no… solo ese Ralph, pero los demás me tratan bastante bien… es sólo que…
― Todos dicen que los magos tenebrosos salen de Slytherin.
― Exacto.
― Pero, como me dijo alguien hace unos días, no todos los miembros de esa casa buscan el poder.
― El problema es que…
― Así que no te preocupes, no creo que seas un mago tenebroso… al menos no por el momento -interrumpió David.
― Ojalá no, pero el problema es que yo le pedí al Sombrero que me enviara a Slytherin.
― ¿Ah, si? Y entonces, ¿qué es lo que te preocupa?
― Lo hice porque el Sombrero dijo que alcanzaría la gloria si me aliaba a la gente de Slytherin; un prestigio que no podría conseguir estando contenido en otro lugar. Y yo le hice caso.
― No creo que debas preocuparte por eso. Quizá sea una… buena decisión, aunque no lo parezca por ahora.
― Puede que tengas razón.
― ¿Qué asignatura tienen ahora? -dijo David, para cambiar el tema.
― Después del almuerzo, Herbología, una de las materias que, estoy seguro, menos me va a gustar.
― No es tan agradable como el profesor -sentenció David, que tenía un año más de experiencia.

Los días siguientes transcurrieron con normalidad. El primer viernes después del inicio de clases se confirmó que los representantes que formarían parte del consejo escolar interior ya habían sido determinados, y que serían anunciados durante la cena de aquel día. Lógicamente, los que mantenían la esperanza y el interés de ser elegidos dedicaron toda la jornada a especular sobre las posibilidades de cada uno.
Sin embargo, a David este tema lo tenía sin cuidado. No tendría problemas en representar a los varones de segundo año de la casa Gryffindor si la ocasión se presentase, pero como en su infancia había aprendido -y, de cierta forma, se había sometido- a ser liderado por los demás, no tenía demasiado interés en serlo.
― Si hubiera que postularse, no lo haría -resumió.
― ¿Por qué no? ¡Estás loco! Tendrías más poder que cualquiera de tus compañeros -objetó Charlie.
― No me interesa -contestaba siempre.
Por fin llegó la hora de la cena, y las expectativas aumentaron. David no había cambiado de opinión pese a los ejemplos que utilizaba Charlie para convencerlo, que cada vez reforzaba más su teoría sobre la locura de su mejor amigo. Los alumnos se ubicaron en los lugares acostumbrados, esperando el veredicto de la directora. McGonagall decidió hacer el anuncio antes de empezar a comer, así que los afortunados no tendrían que esperar mucho más para enterarse de su condición.

Egbert fue elegido para representar a la casa Slytherin, en lo que respecta a los alumnos varones de primer año, aunque ni él sabía por qué había sido escogido, cuando llevaba a penas una semana de clases. Ravenclaw había reservado un puesto para Frederic, como muchos supusieron, pues era uno de los más responsables. En Gryffindor fue elegido, para la sorpresa de algunos, Charlie.
No obstante, ahora que había sido seleccionado, no estaba igualmente emocionado. La directora había convocado a los electos a una pequeña reunión -en realidad había sido una breve charla- para dar instrucciones e indicaciones generales.
― ¡Tenemos que dar informes semanales sobre el comportamiento de nuestros compañeros! ¡Y ni hablar de las reuniones de los sábados por la mañana! -se quejaba Charlie.
― Te lo buscaste -objetaba Silvia. Ella no había sido electa, y guardaba cierto rencor por ello. Charlie parecía un objetivo fácil para descargarse.
― Pero… Silvia… ¡reuniones los sábados!… ¡por la mañana! ¡Se supone que los sábados son para descansar!
El profesor Johanson pasó junto a ellos, con su ya habitual ataque de tos. Cada día que pasaba, su situación empeoraba. Tal era así que no había sido capaz de dictar clases en los dos últimos días.
El cambio de profesor estaba a la vuelta de la esquina, y eso ayudaría a que David resolviera muchas de sus dudas. Ninguno de los que ahora caminaban tranquilamente en dirección a los dormitorios podría haber siquiera imaginado la peculiar historia de su próximo instructor de Defensa Contra las Artes Oscuras, ni mucho menos cuán afectados se verían a causa de ella.

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28 Responses to “Capítulo 7: El Consejo Escolar”

  1. Mary S. Says:

    Estuvo muy bueno el capitulo, yo pensaba que si iban a elegir a David y me sorprendio que sea Charlie, jaja Silvia esta un poco celosa, creo que se comporta muy rara con Charlie parece que le gusta =D
    ¿Quien sera su nuevo maestro de defensa contra las artes oscuras? ya no se que pensar con lo que dice al final: “Ninguno de los que ahora caminaban tranquilamente en dirección a los dormitorios podría haber siquiera imaginado la peculiar historia de su próximo instructor de Defensa Contra las Artes Oscuras, ni mucho menos cuán afectados se verían a causa de ella.” Me quede muy intrigada!!! Ya quiero leer el proximo capitulo!!!

    Saludos desde Mexico!!!

  2. Luis Godric Says:

    estuvieron bien los ultimos 2 caps aunq ya queremos accion =D, concuerdo con mary s. tal vez harian una buena pareja charlie y silvia….

    mary s. de que parte eres??? yo soy de guadalajara :P

  3. Nilo Says:

    Muy bueno, en realidad me encanto!.

  4. Martyginny Says:

    Mary. S, Luis Godric, sois d Spaña?????
    Intrigant lo dl profe, yo reo ke sera alguien conocido, algun ijo o algo, pero no muxo, xke dice “no podrian ni imaginar” asi ke no s conocido en el mundo magico, pero si x nosotrso… o si o el bisabuelo d egbert

  5. Sapey Says:

    muy buen capítulo
    me intriga mucho sobre quien será el nuevo profesor de DCLAO

  6. Durward Says:

    ¡Gracias a todos por los comentarios!

    Luis Godric: Yo también tengo muchas ganas de llegar a la parte de “acción” (en esta parte de la historia no hay mucha, sino que hay más develación de misterios que otra cosa), pero dejen que acomode bien las fichas en el tablero antes de empezar.

    ¡Saludos!

  7. Martyginny Says:

    Y ron y hermi pa cuando

    Charlie loves Silvia
    Silvia loves Charlie

  8. Durward Says:

    Por eso digo que esta parte no es de acción sino para aclarar cosas.

  9. Mary S. Says:

    Luis Godric: Yo soy de Monterrey N.L.
    Martyginny: Soy de Mexico. ¿tu eres de España, verdad?

    Durward: ¿Entonces ya falta poco para saber que paso con Ron y Hermione?

  10. horrocrux 7 Says:

    Luis Godric eres de Guadalajara México o España?

    Muy bueno el capítulo, me gusto que no escogieran a David lo relacione con la Orden del Fénix donde escogen de prefecto a Ron y no a Harry.

    Oye no se si me pudieras responder una pregunta, es que no me imagino como es Silvia fisicamente, no se porque me la imagino con lentes dos trenzas y frenos, bueno gracias porque no me acabo de formar la imagen de Silvia

  11. Durward Says:

    Mary: no sé si mucho o poco, pero dentro de “el aprendiz de magia”.

    horrocrux: Silvia es de baja estatura (David le lleva aprox. dos cabezas). Tiene ojos y cabello marrón oscuro, y tez blanca. El cabello lo lleva suelto, y le llega más o menos a la altura del corazón.

    ¡Saludos!

  12. vane Says:

    realmente estubo bueno este capitulos al igual que los anteriores.me atrajo mucho la historia y no puedo esperar mucho para la proxima jejeje me quede re intrigada

  13. Durward Says:

    vane: me alegra que te guste la historia.

    ¡Saludos y gracias por pasar!

  14. lilly potter Says:

    holaaaaaa!!!!
    ya sabes como una de tus fans, me gusto mucho el capitulo,porq aunq no tenga accion todavia, sirve para aclarecer dudas como dices tu ;-)
    por cierto me gusta mucho la relacion que le pones a silvia y charlie, me recuerda a Ron y Hermione cuando se peleaban,tengo la leve impresion de que van a terminar juntos como ellos ^_^..
    yo tambien me qde intrigada de quien sera el nuevo profesor, espero q sea Harry :D
    te leo hasta el siguiente capitulo!! :-)
    kisses!! ^.^

  15. Candelia Says:

    Coincido con Lilly!!
    A mi Charlie me recuerda muchísimo a Ron y Silvia a Hermione… y por supuesto David también se asemeja a Harry según mi criterio.
    Lo de Charlie me recordó a la prefectura de Hermione, pero, por suerte, David se tomó la negativa mejor que Harry.
    Respecto al profesor… Yo ( y veo que no soy la unica ) también imagino que será alguien conocido, y la verdad es que el primero que me vino a la cabeza fue Harry.

    A mi me gustaría pedirte un favor:
    ¿Podrías dar alguna información más sobre los elegidos? Es decir, ¿salió algun personaje que conozcamos ya de otros capítulos? Como Nicholas Ralph de segundo de Slytherin, Thomas Goyle de sexto de Slytherin… solo decir si hay algún conocido aparte de Charlie, Frederic y Egbert ( y por supuesto, en el caso de respuesta afirmativa, el nombre, claro )

    Gracias por el capi, fue genial!!

  16. Durward Says:

    Por supuesto, Candelia. Algún día de estos es muy posible que publique una lista con algunos alumnos de las distintas casas.

  17. Martín L. Says:

    Excelente capítulo, como siempre. Al igual que Mary, yo también imaginaba que David terminaría como miembro del Consejo; muy bueno lo de sorprendernos con Charlie.
    A diferencia de otros, yo no tengo impaciencia por saber qué pasó con Ron, Hermione y su familia. Sé que lo revelarás en el momento más adecuado.
    Saludos!

  18. Martyginny Says:

    Yo soy de spaña, aunke ya ni me acuerdo d kien preguntó. d zgz

  19. Luis Godric Says:

    no soy español soy de Guadalajara Mexico, la tierra del tequila y del mariachi!!!

    bueno durward, sabes en ratos como que revuelvo la historia de martin y la tuya…. y la verdad juntando las dos seria una muy buena historia..

    pero no cada quien tiene un estilo diferente de escribir y los dos son muy buenos…..

    mientras muchos esperamos a que publiques no sabes algun otro fanfic que pudiesemos leer entre tanto???? jeje

  20. Durward Says:

    Luis Godric: En el menú derecho hay un par. ¡Saludos!

  21. Marcelo Says:

    Que final! Yo creo que el profesor Johanson es un vampiro. Pero güe, como ya se vá, que mas dá. Lo que mas interesa es el nuevo profesor. Me falta un capitulo para alcanzarte!

  22. karla Says:

    pues mira, si le pasa algo a johanson me gustaria que harry fuese profesor, seria como lupin, pero en version io derrote al señor tenebroso y no tengo nada que ver con los licantropos…
    el niño aleman (es que no me aprendo su nombre)que dice que alcanzara el poder y la gloria, es k modo?… ya se que me tengo que esperar pero bueno… mejor sigo leyendo…


  23. […] Ir al capítulo siguiente Posted by Durward Filed in David Harrison y el aprendiz de magia Tags: David Harrison, harrison […]

  24. Tania Says:

    así que el nuevo proferos de Defensa contra las Artes Oscuras es enrealidad, profesora…

  25. Victoire Weasley Says:

    Me encanto el cap, y creo que el nuevo profesor de defensa va a ser alguien conocido, (se me vino a la cabeza Harry), pero cuando habías dicho que se iba a agregar algun otro personaje a la historia (personaje importante) te referías al nuevo profesor?

  26. Victoire Weasley Says:

    Y que es lo que tiene el profesor Johanson? Es, acaso un hombre lobo o un vampiro, que se siente así?

  27. CINTHYA Says:

    ― De todas formas, no pueden negar que sería bueno conocer un profesor nuevo… no lo sé, tal vez traigan a un tipo que esté loco de remate y se divierta lanzando maldiciones a todo lo que se mueva.
    ojo loco mody
    ha y para mi el profe es un hombre lobo o algo asi sera emocionante saber que es imaginense otro hombre lobo

  28. CINTHYA Says:

    no umbridge no te odio mas te vale que no sea umbridge


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