Capítulo 16: Culpa

29 agosto, 2008

La idea de utilizar a Egbert como medio para descubrir las intenciones de Adelbert no le cerraba muy bien a David, quien, sin embargo, no tuvo más remedio que aceptarla e intentar buscarle el lado positivo. Pero era muy difícil encontrarlo. No le costó mucho ponerse en el lugar de Egbert: si a él lo usasen para descubrir las verdades de Grindelwald, siendo su biznieto, no se sentiría para nada contento.
― Supongo que no hay otra posibilidad -sentenció David, y se llamó al silencio.

Los días pasaron rápidamente, pues los exámenes se aproximaban. David y Silvia ya casi no disponían de tiempo libre para dedicarse a hablar sobre Grindelwald, sobre Adelbert o sobre la forma en que convencerían a Egbert para que los ayudase.
― Si nos va a ayudar, al menos debe conocer el motivo -decía David.
― No creo que sea lo mejor. Prefiero que se entere en el momento, para que no pueda negarse a prestar su ayuda -replicaba Silvia.
― Como quieras.
Entre tanto, Charlie y Frank pasaban cada vez más tiempo juntos y a veces parecían esquivar a David y a Silvia, como si no quisieran estar junto a ellos. David ignoraba la verdadera razón, aunque sospechaba que sus amigos pensaban que él y Silvia se estaban convirtiendo en algo más que amigos, teoría que era totalmente errónea.
El estudio y las tareas escolares ocupaban la mayor parte del tiempo de los estudiantes, haciendo que los días fuesen monótonos y aburridos. Sin embargo, el tiempo fue avanzando y noviembre sucedió a octubre, hasta que finalmente diciembre se abrió paso.
― ¿Qué van a hacer en las vacaciones de Navidad? -preguntó Silvia a sus amigos, durante el desayuno, en una fría mañana del doceavo mes.
― Yo vuelvo con mi familia -dijo Charlie.
― Yo también -apuntó Frank.
― ¿Ustedes se quedarán solos aquí? -inquirió Charlie con sorna, dirigiéndose a Silvia y David.
― ¡Por supuesto que no! -exclamó Silvia-. En mi familia es casi una obligación regresar a casa para Navidad.
― Entonces supongo que voy a quedarme solo… otra vez -dijo David, lamentándose.
Si bien Hogwarts era un lugar que escondía cientos de secretos y misterios, y debía de ser extraordinariamente divertido descubrirlos, no era lo mismo estar acompañado que vivir allí en soledad. David había tenido esa experiencia el año anterior, y no había disfrutado su estadía tanto como lo había pensado.
― ¿Por qué no vuelves con tu familia? -preguntó Silvia, sintiendo un poco de lástima por su amigo.
― No lo sé… supongo que prefiero estar aquí.
― No creo que sea así -objetó Silvia-. ¿Te sucede algo?
En aquel instante retumbó por todo el salón el sonido de miles de alas que se agitaban con furia, e incontables lechuzas entraron por las grandes ventanas. Traían la correspondencia, que era depositada en frente de cada destinatario. Y, para sorpresa de David, una carta cayó junto a su copa.
― ¿De quién es? -preguntó Charlie.
David abrió el sobre con rapidez y pudo desplegar un trozo de papiro.
― Es de Harry -dijo David, y comenzó a leer en voz alta.
Querido David:

¿Cómo estás? Espero que estés llevando correctamente tus estudios. Pero no te escribo para informarme de tus calificaciones, sino para invitarte, si quieres claro, a que pases las vacaciones de Navidad junto a nuestra familia.
Causaste muy buena impresión en mi casa cuando viniste este verano, y todos están con muchas ganas de volver a verte.
Por supuesto que entenderé en caso de que prefieras pasar ese breve tiempo con su familia, o simplemente extrañas tu ciudad.
Espero tu respuesta.

Harry.

― Bueno, supongo que iré -dijo David con una sonrisa. Pasar un tiempo en el Valle de Godric sería algo reconfortante. Y, al menos, estaría en compañía de otros magos.
― ¿No vas a pasar la Navidad con tu familia? -preguntó Silvia, extrañada.
― No -respondió David con sinceridad.
― Eres raro -dijo Silvia, y se retiró del salón.
― ¿Qué le pasa? -preguntó David a Charlie, que en ese momento estaba intentando tragar un gran pedazo de torta de chocolate de una sola vez.
― Ya la escuchaste. En su familia es costumbre pasar las navidades bajo un mismo techo, y por su carácter no me extraña que vea como inaceptable todo lo que ella no haga o no le permitan hacer -respondió su amigo cuando hubo ganado la batalla al trozo de comida.
― Puede ser. De todas formas, no me importa. Extraño el Valle de Godric.
David no encontró una buena ocasión para hablar con Silvia durante el resto del día. No le preocupaba lo que ella pensara sobre su decisión de pasar la Navidad junto a los Potter, sino que quería conversar sobre la forma de lograr que Egbert hiciera las veces de traductor del pensadero de su bisabuelo, Adelbert, para poder descifrar de una vez por toda aquellos recuerdos.
Por fin, después de la clase de Herbología, todos los alumnos de Gryffindor se retiraron a la Sala Común. Allí David encontró a Silvia, sentada en una mesa junto a la ventana, con dos grandes libros frente a ella.
― ¿Haciendo la tarea? -preguntó David amigablemente, mientras se sentaba junto a su amiga.
― Así es… -respondió Silvia, elevando la vista y mirándolo con cara de no-necesito-que-me-molesten.
― No quiero hacerte perder tiempo, sólo quiero que hablemos sobre Egbert.
― ¿Qué pasa con él?
― ¿Que qué pasa con él? Vamos, sabes muy bien qué pasa con él.
― ¿Te refieres al pensadero de Adelbert?
― ¡Por supuesto! ¿A qué más puedo referirme si hablo de Egbert?
― Pues pensé que era tu amigo, así que podrías venir a contarme cómo está, o si necesita algo. Pero por lo que veo no lo aprecias mucho… al menos no si no puede serte de alguna utilidad.
― Escucha, no vine aquí a discutir contigo -se defendió David, moviendo su mano de un lado a otro-. ¿Cuándo crees que sea el mejor momento de pedirle ayuda?
Silvia cerró el libro que estaba leyendo en ese momento -no sin antes marcar la página- y, ahora sí, se dispuso a hablar con su amigo y compañero.
― Estuve pensando, y creo que lo mejor será hacerlo después de las vacaciones de Navidad. Si se lo pedimos ahora, sospechará e intentará averiguar por sí mismo… y si eso pasa, es muy poco probable que quiera contarnos. Incluso podría preguntarle a Adelbert qué es lo que hay en su pensadero. Es más, no creo que Egbert sepa siquiera que su bisabuelo tiene un pensadero.
― ¿Y eso qué?
― Que lo peor que puede pasar es que Adelbert sepa que alguien sospecha de él. Si Egbert pregunta por su pensadero, entonces significa que él o alguien más estuvo revisando sus cosas, y eso no haría otra cosa que dificultarnos la investigación.
― Es cierto. Entonces…
― Entonces, lo mejor será hacerlo después de las vacaciones de Navidad. Se lo pediremos sutilmente. Pero si pregunta por qué lo hacemos, debemos decirle la verdad.
― No creo que sea necesario…
― De todas formas la descubrirá en el pensadero, así que lo mejor será que nosotros le comuniquemos nuestras intenciones antes de que él vea los recuerdos de su bisabuelo -lo interrumpió Silvia.
― Está bien, creo que tienes razón -aceptó David.
La idea de Silvia tenía sentido. Y, aunque no lo tuviera, David no tenía intenciones de seguir discutiendo con su mejor amiga. Así que, poniendo la falsa excusa de querer caminar en soledad por los terrenos, se levantó y se retiró de la sala.

Los días siguieron pasando lentamente, como casi siempre que se acerca un receso escolar. Sin embargo, la proximidad de las vacaciones de Navidad también significaban algo malo: exámenes. Estudio y más estudio era todo lo que se veía en la Sala Común de Gryffindor -y de todas las casas- hacia mediados de diciembre. Fechas imposibles de recordar, nombres de enanos y magos, batallas históricas, ingredientes para pociones y otros datos era el tipo de cosas que los alumnos debían memorizar en caso de querer que su estadía en Hogwarts diera frutos.
― ¿Para qué necesito tanto estudio? -se quejaba Charlie-. ¡Ni siquiera sé que voy a hacer con mi vida!
― Si sigues así, seguramente terminarás siendo el celador del colegio -sugirió Silvia.
― ¡Que idea tan reconfortante! -ironizó Charlie.
― Tranquilos, aún queda mucho tiempo para decidirse -dijo Frank, que hasta ese momento había estado completamente sumergido en la lectura de sus apuntes-. Pero, por el momento, hay que estudiar para todas las materias que tengamos.
― Está bien, está bien… de todas formas, creo que necesito un descanso…
― Te sentaste a estudiar hace veinte minutos, Charlie… -dijo Silvia, moviendo sus ojos en círculos.
― ¿Lo ven? ¡Esto es la muerte! Si no tomo un descanso voy a desmayarme. David, ¿vienes?
David sólo necesitó una fracción de segundo para decidirse. La ya monótona Sala Común, llena de alumnos estudiando, no hacía más que llenarlo de preocupaciones, ya que no había estudiado lo suficiente para el inminente examen de Encantamientos. Miró por la ventana. En comparación con los helados y nevados días de las últimas semanas, hacía un tiempo hermoso.
― Está bien, vamos -aceptó.
Los dos amigos traspusieron el retrato de la Dama Gorda y recorrieron los fríos pasillos del castillo. Después de bajar algunas pocas escaleras, se encontraron en el vestíbulo principal, y no tardaron en cruzar la gran puerta que daba a los terrenos de Hogwarts.
― ¿Sobre qué quieres hablarme? -preguntó David a Charlie, cuando ya estuvieron caminando cerca del lago.
― ¿De qué hablas? -replicó su amigo.
― Pensé que me pediste compañía porque tenías algo que decirme.
― ¡No! Sólo quería dar un paseo por los terrenos, pero no en soledad.
― ¿Por qué no?
― ¡No me gusta estar solo! Bueno, tampoco me molesta, pero prefiero la compañía.
Mientras Charlie terminaba su frase, David vio cómo varios alumnos de primer año de Slytherin cruzaban la puerta, hacia los terrenos. No tardó en reconocer la rubia cabellera de Egbert.
Recordó lo que él había tenido que pasar cuando el mundo mágico se enteró de que su bisabuelo fue Gellert Grindelwald. Y no pudo evitar sentir culpa al pensar que, por ayudarlo a él, probablemente Egbert tuviera que pasar por la misma situación.

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16 Responses to “Capítulo 16: Culpa”

  1. ana lovegood Says:

    por fin volviste durward, volviste!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, ya me iba a morir si seguias sin escribir

  2. ana lovegood Says:

    pero dinos q ha pasado porque has estado tanto tiempo sin postear

  3. Ro A. Says:

    Wooow, volviste! ya casi no recordaba la historia :S Suerte! y esperaremos los siguientes capitulos ansiosos!

  4. Ro A. Says:

    Por cierto, genial capitulo! ;)

  5. Nilo Says:

    Ya me asustabas durward! me pone feliz que sigas escribiendo.

  6. Syriana Says:

    yo tambien estab muy asustada pense que los OVNIS nunca te soltarían, jajaja hablando mas en serio, genial, que bueno que volviste, el capítulo estuvo muy bueno….

  7. natasha granger Says:

    q bno q reapareciste entraba csi todos los dia excelente cap! quiero ver q pasa en las vacaciones con los potters

  8. Candelia Says:

    Wow!! crei que ya tendría canas cuando entrase aquí viese el siguiente capítulo, jajaja. Me gustó mucho, espero que triagas pronto la continuación y que hayan vuelto las ganas de escribir a ti.
    Muchos besos de bienvenida!
    Fmdo:
    Cande

  9. karla Says:

    o cielos… me va a dar un apro cardiaco… al fin volviste!!… haremos fiesta de tu no cumpleaños por eso!…
    ia lo habia vaticinado io tambien, aunque bueno, quiza no tenga razon, pero vez que no es tan descabellado…
    en fin, ai nos vemos y no te pierdas vale…

  10. vane Says:

    volviste!!!!!! me alegro ya me estab preocupando jajaa buenoo espero que pongas mas capitulos seguidos los esperare!!

  11. Mary Clearwather Says:

    Menos mal que ya pusiste otro, me desesperaba cuando entraba y no veía nada xDDDDD

    Espero que sigas escribiendoo!

    :)

  12. Martyginny Says:

    ^^ WOW! mejor ke nunca! as welto cn fuerzas!!!! ejm. no aze falta ke me agradezacas en eroico recate a lo angel de xarli ke ice unto cn syrana pa rescatatarte d lo ovnis, siento aberme restrasado pero las salxixas… weno, ke muxas felicidades.

  13. Mary S. Says:

    Muy buen cap Durward!! ya quiero saber que decia Adelbert en el pensaderoo!!!

    Saludos!!!

  14. CaroViñas Says:

    Genialll

  15. Victoire Weasley Says:

    Ta muy bueno, pero ¿no habías dicho capitulos antes que David iba a pasar las vacaciones de Navidad con su familia?que ya lo habian pactado desde antes?
    Bueno saludossssssssssssssssssssssssss:P


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